miércoles, 18 de junio de 2014

Recoleccion y guardado

Recoleccion y guardado

Segun la planta medicinal, se recolectan determinadas partes de ella, aunque algunas, se utilizan en su totalidad. Las partes posibles de recoger son las siguientes:

brotes (gemma), hojas (folium), partes leñosas (lignum), cortezas (cortex), flores (flos), estigmas (stigma); frutos (fructus), bayas (bacca), Tallos (caulis), pedúnculos (estipes), semillas (semen), raices (radix), tubérculos (tuber), rizomas (rhizoma), bulbos (bulbus), jugos (sucus), ramas (herba), resinas (resinae)

Las hojas
Se recolectan al comienzo de la floración, pues contienen mayor cantidad de sustancias activas. Se deben elegir siempre las suculentas y jóvenes, ausentes de manchas, pues las manchas por lo general es indicador de alguna enfermedad viral; igualmente, enteras, sin daños y carentes de insectos.
No se debe cortar a la planta de todas las hojas, ya que son los órganos que necesita para la asimilación, permitiendo de esta forma tener siempre una producción asegurada.

Durante la recolección o previo a su secado, no se deben amontonar o arrugar las hojas, puse deterioran, como las hojas de malva, llantén, fresa o grosellero; otras como las hojas de la digital pierden incluso los glucósidos que contienen. El secado de las hojas hay que realizarlo en capas finas y evitando el sol intenso; esto es especialmente importante en las plantas con alto contenido en aceites esenciales.
Las flores pueden ser simples o agrupadas en inflorescencias. Se pueden presentar en racimos, umbelas, espigas, cabezuelas, panículas, cimas, etc. Se deben recoger con tiempo seco y cuando se encuentren totalmente abiertas, preferentemente alrededor del mediodía.

El color y perfume característico de las flores debe permanecer tras el secado y durante el almacenamiento, en caso contrario será necesario sacarlas.

Las raíces
Tienen formas variadas: fasciculadas, cónicas, cilíndricas, y pueden ser simples o ramificadas. Por su parte, el rizoma es la parte del tallo subterráneo de donde nacen las raíces.

Para recolectar las raíces es necesario esperar, a que la planta haya entrado en periodo vegetativo, momento en que poseen mayor cantidad de sustancias activas; aunque dependiendo de la especie, también se recolectan en primavera. Las plantas vivaces se recolectan a partir del segundo año, y en las bianuales a partir del primero.

Antes del secado hay que proceder a una limpieza de raíces y rizomas; para ello se lavarán con abundante agua, eliminando tierra y otros restos. No se deben utilizar cepillos para esta labor, pues determinadas especies, como la valeriana, sufren una pérdida de aceites esenciales contenidos en la epidermis. El secado consiste en una deshidratación de las partes recolectadas antes de su almacenamiento; para evitar los mohos, podredumbres o enfermedades a los que quedarían expuestas. Algunas especies necesitan fermentar previamente, ejemplo de la genciana, malvavisco o ruibarbo)

Para el secado se cortan las raíces más grandes en sentido longitudinal y se exponen a calor natural siempre que sea posible; estarán listas para su almacenamiento cuando se tornen quebradizas, fáciles de romper al torcerlas. Antes de almacenar hay que asegurarse de la ausencia de insectos

Las sumidades

Son los pedúnculos foliados de las plantas, en ocasiones floridas. Se recogerán siempre las partes más frescas y jóvenes; si son muy largas se tomarán unos 20 cm. de los extremos de las ramas; si son partes rastreras se deberán lavar convenientemente para eliminar la tierra e impurezas adheridas.

Para su corte se utilizarán navajas o tijeras de jardinero, evitando partirlas, que les perjudican notablemente. Dejar siempre las raíces en tierra para asegurar su regeneración

secado y almacenamiento de las plantas medicinales hasta el momento de su utilización, requiere una serie de técnicas aplicables incluso a otro tipo de plantas, como las especias o las de uso industrial, pero especialmente importante en las medicinales, las cuales, dado el fin que se les va a dar, precisan conservar las sustancias activas en su máximo grado de efectividad

La época de recolección de las plantas varía en función del contenido de las sustancias activas durante el ciclo vegetativo. Ese momento queda determinado por las características de la especie y las partes de la planta que se van a recoger, sean hojas, raíces, flores, frutos, etc.

El secado de una planta no es más que el proceso de extraer la humedad que contiene, para evitar que se pudra, enferme o pierda las sustancias activas, además de permitir su almacenamiento por un tiempo determinado antes de su utilización.

Antes de secar las plantas, se riegan incluso para limpiarlas de tierra o polvo; se preparan, separan, trocean, etc., según el caso, para a continuación proceder al secado propiamente dicho. Éste se puede realizar con calor natural o artificial; el propósito es eliminar progresivamente la humedad contenida en las partes útiles, de forma que no se pierdan o devalúen las sustancias que se pretender retener.
Las partes recolectadas deben ponerse a secar inmediatamente; se evitará de esta forma que se marchiten o requemen. Por esta misma razón, salvo en algunos casos, es necesario evitar el secado a pleno sol, dado que las sustancias activas se reducen o alteran por efecto de los rayos solares; así, las plantas ricas en aceites esenciales pueden llegar a perder entre un quinto y una tercera parte de esas materias. Solamente en casos excepcionales se sitúan las plantas a pleno sol, pero siempre por periodos muy cortos y previo a situarlas en un lugar adecuadamente ventilado.

El proceso de secado

Las hojas, por ejemplo, son generalmente fáciles de tratar, no así los tallos y ramas. Si el tiempo de secado es excesivo se corre el riesgo de que la planta se reduzca a polvo, perdiendo las sustancias activas; un tiempo escaso, por su parte, puede provocar que la humedad que aún contienen las haga enmohecer o pudrirse.

El calor natural es el sistema de secado más adecuado, y el que da siempre los mejores resultados.
En invierno es preciso calentar el lugar habilitado como secadero. En verano, sin embargo, se pueden alcanzan altos regímenes de secado. Las flores, por ejemplo, si se les mantiene con calor natural en lugares cerrados, con sombra y cercanos a un hueco de ventilación, pueden alcanzar el punto óptimo entre 3 y 8 días; las hojas entre 4 y 6; las ramas necesitan periodos más largos. Algunas especies de las que se aprovechan sus ramas o frutos (hinojo, alcaravea, salvia, mejorana, ajedrea, etc.), pueden incluso secarse en su propio lugar de cultivo, pero con la precaución de que estén a recaudo del sol y la lluvia.
La partes a secar deben colocarse en capas finas, bandejas o cajas de madera que dispongan huecos por donde circule el aire; esto es especialmente importante si las cajas se van a apilar

No está aconsejado depositar las plantas directamente sobre el suelo, ni tampoco sobre hojas de papel impreso como periódicos o revistas; debe utilizarse siempre papel blanco y muy limpio.

Para el almacenamiento deben evitarse las bolsas y cajas de plástico. Si se trata de cantidades muy importantes se utilizarán sacos de papel, cajas forradas de papel tratado, o sacos de tela; siempre protegidos de la luz y la humedad. Periódicamente se deben revisar las plantas almacenadas, comprobando cualquier alteración en el nivel de humedad, moho, insectos, etc.

Si se desea conservar las plantas enteras, pueden secarse en forma de ramilletes, atándolas juntas por los extremos cortados y colgándolas con las flores boca abajo próximas a una corriente de aire seco, por ejemplo una ventana, o simplemente al aire libre. Este sistema es el utilizado normalmente para las flores secas como cardos o siemprevivas).

Existen especies que deben preservarse de la luz por su especial sensibilidad, es el ejemplo de las semillas de cólquico, raíz de ruibarbo o glándula de lúpulo. Igualmente, algunas otras pierden fácilmente su color inicial si se descuida el proceso de secado, como es el caso del gordolobo.

El secado de semillas y frutos no suelen presentar problemas, pues son escasos en agua; sin embargo, determinadas especies son especialmente sensibles a la humedad ambiental (las llamadas higroscópicas), por ello, una vez desecadas deben conservarse en tarros de vidrio oscuros con tapas tratadas químicamente y bien herméticos; además, no deben conservarse por tiempo superior a un año; especies higroscópicas son por ejemplo, el malvavisco, flor de gordolobo, helecho macho, raíz de perejil, raíz de angélica, etc.

Las plantas que contienen aceites esenciales se deben tratar con especial cuidado. Una vez hayan entrado en proceso de secado deben conservar siempre intactas las partes aéreas, incluso durante su almacenamiento, el cual no deberá superar más de un año.

Metodos de preparacion de las plantas medicinales


MÉTODOS DE PREPARACIÓN DE LAS PLANTAS MEDICINALES.

TISANA O INFUSIÓN.

Se vierte el agua hirviendo sobre la hierba fresca o seca y se tapa. Dejar reposar de 10 a 15 minutos y colar apretando. Se tomará caliente, endulzarlo con miel.
Las decocciones o tisanas deben ser coladas y filtradas cuando están todavía calientes, para evitar que se pierdan esas sustancias que al enfriarse precipitarían y serían por tanto eliminadas con las Operaciones de colado y filtrado, Las tisanas y las infusiones deben calentarse al baño María.
Las plantas que deben utilizarse para hacer infusiones, tisanas, etcétera se preparan de la siguiente manera:
a) las flores, las hojas y las plantas enteras deben desmenuzarse;
b) las cortezas y las raíces deben reducirse a pequeños pedazos, a polvo grueso o a raspadura;
c) las semillas y los tallos leñosos deben reducirse a polvo grueso.

DECOCCIÓN O COCIMIENTO

Se obtiene hirviendo la planta durante quince o veinte minutos, si son flores o hierbas. Y de treinta a cuarenta minutos si se trata de raíces o cortezas leñosas. Se pueden usar de este modo la Zarza o la Grama común entre otras.
En las infusiones y decocciones es conveniente no utilizar recipientes de aluminio, sino preferiblemente de terracota barnizada o de acero inoxidable, para evitar que los principios activos de las plantas se alteren durante el proceso de preparación. Las infusiones y las tisanas se filtran a través de un colador muy fino, presionando las hierbas con una cuchara. El líquido resultante de la operación de colado puede ser de nuevo filtrado a través de una tela fina.

MACERACIÓN O REMOJO EN AGUA FRIA.

Se deja la planta a remojo en líquido frío o caliente, que puede ser agua, vino, aceite o alcohol, variando el tiempo del proceso, según el tipo de planta. Generalmente de doce a veinticuatro horas en agua, como sería el caso del regaliz. Y diez o quinde días en alcohol.

MACERADO GLICERINADO.

Se obtiene con el aceite esencial de la planta, 6 gramos del aceite esencial, 50 gramos de alcohol de 94 grados, glicerina al 98 por ciento: 20 gramos, se tomará de 10 a 25 gotas de la mezcla dos o tres veces al día.

Para la maceración de las plantas en vino y en alcohol es indispensable usar recipientes de vidrio con cierre hermético. Durante el periodo de maceración, es necesario agitarlos una vez al día.

VINAGRES AROMATICOS

Consiste en dejar macerar dentro del vinagre algunas hierbas aromáticas (Ajo, Laurel, Romero...).

VINOS MEDICINALES

Durante un tiempo prolongado, se macera la planta en vino, tinto o blanco según se precise. Por ejemplo, la hierba de santa María en vino blanco durante diez días.

TINTURA MADRE.

Son maceraciones de plantas frescas o secas en alcohol a partes iguales, o una parte de la planta y 5 de alcohol, o una de la planta y 20 de alcohol. Se guarda en un frasco oscuro, fresco durante un año. También se puede dejar la mezcla en reposo.
El alcohol ha de ser puro, no desnaturalizado, es decir de 95 grados.
Cómo obtener un litro de alcohol de distintas graduaciones:20 grados, 210 ml de alcohol de 95 grados y 790 ml de agua
30 grados, 310 ml " " " y 690 ml " "
40 grados, 410 ml " " y 590 ml " "
50 grados, 510 ml " " y 490 ml " "
60 grados, 615 ml " " y 385 ml " "
70 grados, 720 ml " " y 280 ml " "
80 grados, 830 ml " " y 170 ml " "
Para tomarla se diluyen en agua, administrarla antes de comer.
Lógicamente las tinturas no deben ser consumidas por niños
Las tinturas alcohólicas preparadas en casa con plantas frescas y secas deben filtrarse a través de una triple gasa o tela, para luego exprimir los residuos; por el contrario, las que se adquieren directamente en la farmacia o bien se preparan en casa pero con los correspondientes extractos fluidos, no requieren filtrado.
Dosis de las tinturas: 1 g de tintura corresponde a 60 gotas del líquido, ya que la densidad de un extracto varía de una planta a otra y es fácil que exista una diferencia de varias gotas de más o de menos según la tintura.
Extractos
Es una solución alcohólica (o con glicerina vegetal) que extrae las propiedades de las plantas. Es similar a la Tintura pero con un poco menos de concentración.

ACEITES ESENCIALES

Se obtienen por destilación y es la parte más potente de la planta. Se usan como condimento, en aromaterapia o para introducirlo en la piel a través del masaje. Los hay de Limón, Lavanda, Pino.

ACEITES MEDICINALES

Son aceites, preferentemente de oliva puro, a los que se han añadido plantas digestivas, o con otras propiedades, cuya absorción por el organismo, es más fácil de ese modo. Hay aceites digestivos con Salvia de los prados, el Lúpulo o Limonero. Y digestivos y aromáticos con Laurel, Romero o Tomillo.

AGUAS AROMATICAS

Se preparan con aceites esenciales disueltos, normalmente, en alcohol, a los que se añade el agua. No se conservan más de un mes desde su preparación. Por ejemplo el agua carminativa contiene esencias de: alcaravea, limón, cilantro, hinojo y menta

POLVO

Es el resultado de la trituración de las plantas, hasta conseguir un polvo muy fino que se puede esparcir sobre heridas, como el Tomillo y la Consuelda. O para disolver en líquidos para beber, como la Ajedrea o el Salsifí.

ZUMO O JUGOS

Se exprimen los frutos frescos de la planta elegida o la planta misma.

JARABE.

Es una solución de azúcar, miel o melazas en agua, u otro líquido, al que se añaden las propiedades de una o más plantas, bien sea en extracto, cocimiento, etc. Así conseguimos una buena conservación y una fácil dosificación
Por ejemplo una forma de preparación es que primero se echa encima de la planta agua caliente, por ejemplo, para 60 gramos de la planta seca añadir 750 ml de agua hirviendo, dejar enfriar durante dos o tres horas, se cuela exprimiendo fuertemente y se hierve con 500 gramos de azúcar morena, hasta que al levantar la cuchara quede una hebra en forma de hilo, que no se corta. Se apaga y se guarda en un bote de cristal en el frigorífico, así durará varios meses sin problemas ya que el azúcar es un buen conservante.
No es aconsejable usar con frecuencia cuando hay exceso de peso o diabetes
Los jarabes no son aconsejables si queremos fines expectorantes o emolientes (suavizantes).
• Jarabe simple: se obtiene disolviendo al baño María 170-180 g de azúcar por cada 100 g de agua pura y filtrando luego el resultante a través de un paño grueso.
• Jarabes: se pueden preparar de dos formas:
a> recurriendo a los correspondientes extractos fluidos de las plantas elegidas, que podrá adquirir en establecimientos especializados. En tal caso no queda más que preparar
el jarabe simple, filtrarlo y unirlo a los extractos;
b> preparando la infusión o la decocción de las plantas elegidas; luego se cuela a través de una tela fina, se exprime, se pesa el agua de coladura y se le añaden 170-180 g de azúcar por cada 100 g del mencionado líquido, derritiéndolo al baño María y pasándolo luego por una tela.
en Licores y elixires: los licores y los elixires se pueden preparar: 1> recurriendo a los extractos fluidos de venta en el mercado, a los que basta con añadir el alcohol etílico y el
jarabe simple según las dosis indicadas en la receta; 2) prensando o rallando las plantas adquiridas hasta reducirlas a un polvo grueso y dejándolas luego macerar en alcohol durante el tiempo señalado y dentro de un recipiente de vidrio bien tapado. Después, se filtra mediante una tela y se exprime. Aparte, se prepara el jarabe simple en la forma que se ha indicado y se une éste a la mezcla, en frío; se deja reposar un par de días; a continuación se filtra a través de una tela triple, o a través de un papel de filtro si se desea obtener un producto más claro.

COMPRIMIDOS, CAPSULAS, PASTILLAS, PILDORAS, GRAGEAS O ÈRLAS.

Son preparados más o menos sólidos, a base del resultado de triturar o prensar las plantas. Otros menos densos, a base de aceites o extractos con sus propiedades. Podemos encontrar perlas de Germen de tigo, pastillas de Alfalfa.

GOTAS

Son las sustancias medicinales de la planta diluidas en líquido, normalmente agua. Uno de sus usos más frecuentes es el de colirios para los ojos.

INHALACION O VAPORES

Pueden hacerse hirviendo la planta e inhalando los vapores que desprende. O esencias ya preparadas, en un difusor. Pino o eucalipto, son de las más usadas, en ambos casos.

GARGARISMO

Preparación líquida destinada a actuar sobre la mucosa de la garganta. Rica en principios activos de uso interno.

BAÑOS

Se añaden al agua de baño las propiedades medicinales de las plantas, ya sea en infusión, decocción, esencias, sales etc. Pueden ser relajantes como la melisa o la cebada. Estimulantes como el pino. O emolientes y limpiadoras como la manzanilla o el pensamiento.

COMPRESAS

Puede ser una gasa humedecida en infusión o cocimiento de la planta, y colocada en la zona afectada. O prensar suavemente la planta cruda o hervida, envolverla en la gasa, y colocar sobre la piel.

COMPRESAS FRIAS.

Hacer un cocimiento de la planta y dejar enfriar totalmente. . El contenido deben estar envueltas en una tela fina. Se aplica sobre la parte afectada y se renueva cada 10 o 12 minutos.

COMPRESAS CALIENTES.

Se hace los mismo que las compresas frías, solo que esta vez debe el agua debe estar bien caliente. Se renueva cada 5 minutos.

EMPLASTO

Preparados para aplicar sobre la piel como las compresas, no obstante, pueden contener, además de las plantas ácidos grasos y resinas. Al contacto con el cuerpo se reblandecen por el calor y se adhieren a la piel. Con hojas de patata frescas, podemos hacer un emplasto para el dolor en articulaciones y con la harina de semillas de linaza tenemos un emplasto ideal para "madurar" quistes o abcesos.

CATAPLASMA

Es para uso externo. Se prepara en forma de papilla con agua y harina. Su acción es emoliente (ablanda una dureza o tumor).

CATAPLASMA DE BARRO.

De un lugar donde la tierra esté virgen , esto es, que no haya sido trabajada, se saca una porción de tierra, sea negra o amarilla, se le agrega agua natural, se amasa hasta formar una pasta suave. Luego se coloca sobre un lienzo o tela, se asegura con ganchos y luego se coloca sobre la parte afectada.

JABONES MEDICINALES

Son jabones tradicionales a los que se han añadido sustancias de plantas medicinales, para que aporten a la piel unas propiedades determinadas, Por ejemplo, la Avena que purifica y suaviza

UNGUENTOS

Preparados a base de sustancias extraídas de las plantas, más alguna sustancia grasa (aceite, vaselina, lanolina...), se usan en picaduras, golpes, contusiones o quemaduras. Se venden preparados con diversas formulas y distintos ingredientes.

CREMAS

Menos sólidas y más finas que los ungüentos, preparadas con más cantidad de agua. Se usan no solo para cosmética, sino para quemaduras, picaduras, contusiones o infecciones de la piel. Hay muchas, por ejemplo de Caléndula o Milenrama.

FRICCION O MASAJE.

Consiste en restregar una parte determinada del cuerpo con un líquido caliente o frío con o sin hierbas. ya sea a mano, cepillo o con una toalla.

LAVATIVA, ENEMA O LAVADO.

Se cocinan las hierbas y luego cuando el agua se repose a calor de leche, se cuela y se emplea para el fin determinado.Luego con una jeringa o implemento médico, se introduce el líquido, ya sea por el recto o la vagina.No se recomienda hacer enemas a personas que sufran diabetes, anemia, personas de mucha edad o niños menores de 7 años.

viernes, 13 de junio de 2014

Alimentacion en el campo y de supervivencia

El articulo hace referencia a alimentacion de supervivencia en momentos de crisis. Sin embargo los comentarios aplican perfectamente en la vida rural sobre como conseguir comida.

Los alimentos son una importante preocupación para un superviviente (aún cuando el agua es de mayor importancia) y son indispensables para mantener la energía, el calor corporal, y la moral elevada.

En condiciones de emergencia no será facil mantener una dieta equilibrada; pero si fuera posible recuerda que hay tres grupos de alimentos vitales y que debes ingerir de los tres: proteínas (carnes), hidratos de carbono (granos o cereales) y lípidos (grasas).

La falta de alimentos limita las fuerzas y la sensación de hambre baja la moral, aún cuando agudiza el ingenio. Si dispones de poco alimento, es preferible que lo consumas poco a poco en varias veces al día, pues así sentirás menos hambre. Además así te aseguras de que, de ser dañino alguno de ellos, disminuyan las consecuencias fatales de ello.

Debes tener en cuenta que el organismo puede pasar varios días sin alimentos, pero no abuses de ello. Debes alimentarte, aún cuando lo que tengas a tu disposición te parezca poco delicioso o desagradable.

¿Qué se puede comer?

Casi todo animal que se arrastra, camina, vuela o se desplaza bajo agua, excepto los conocidamente tóxicos y que por lo general destacan por sus vivos colores o formas infladas o con espinas. El resto de los peces son comestibles, aún cuando su sabor no sea enteramente placentero.

Los animales marinos son casi todos comestibles, los moluscos pegados a rocas o enterrados, los peces, crustáceos y otros. Se pueden consumir crudos, asados o hervidos.

En tierra, las lombrices, larvas de insectos, insectos, babosas, caracoles, arañas, se pueden comer enteros, especialmente asados sobre una lata o sobre el fuego.

Culebras, sapos, ranas, lagartijas, se pueden consumir pero teniendo la precaución de sacarles la piel, pues tienen glándulas tóxicas y no comer ni la cabeza ni sus vísceras.

Los ratones silvestres son recomendables pues no ofrecen peligro, con excepción del ratón de cola larga y los de los poblados. Los demás pueden ser un buen alimento si se les retira la piel y los testículos a los machos haciendo un corte en "V".

La aves son todas comestibles, aún cuando algunas no tienen buen sabor como las carroñeras o las marinas que tienen un fuerte olor y sabor a pescado.

Lo único que no es recomendable comer es el hígado de animales grandes pues es tóxico, pero se puede consumir en porciones muy pequeñas.

Respecto a las plantas debes tener en cuenta lo siguiente:
* No consumir hongos ni setas a menos de estar completamente seguro de conocerlas.
* No comer plantas que al cortarlas secreten un líquido lechoso.
* Elegir las partes tiernas de plantas, estas en general se pueden tomar como té y dan una sensación de alivio y refresco.
* Los vegetales hervidos presentan menos riesgos que los crudos.
* Los frutos y las raíces son las partes más nutritivas, en especial en las plantas con raíces gruesas y pulposas.
* Si no estas seguro de que sea comestible, puedes probarla con la punta de la lengua y esperar algunos minutos. Luego consume una porción muy pequeña y espera algunas horas.
* Evita las que tienen hojas en ramilletes de a tres y las que tengan bayas blancas.

En general es menos seguro consumir plantas que animales, pero toma siempre las precauciones necesarias para evitar malos ratos o problemas graves de intoxicación.

Obtener el alimento

Hemos visto de manera general lo que se puede y lo que no se puede comer. Ahora veamos como obtener estos alimentos.

Las plantas y algunos animales se recolectan simplemente observando, dando la vuelta a algunos troncos o rocas, escarbando en la arena o simplemente extrayéndolos del lugar en donde se encuentran. En lagos, ríos y charcos se pueden recolectar moluscos, crustáceos o peces pequeños. Estos pueden servir para ser comidos directamente por nosotros o como carnada para peces de mayor tamaño. Para ello debemos de hacernos de anzuelos ya sea de madera o en un mejor caso de alambre o algún metal.

Animales de mayor tamaño se pueden obtener por medio de trampas o por el no fácil arte de cazarlos con lanzas pues además de la técnica que se requiere para ello, nuestra presa puede escapar con la herida causada y morir a muchos kilómetros, en un lugar en donde jamás la encontraremos.

Las trampas brindan la posibilidad de dejarlas durante la noche pero es importante dejar siempre más de una para asegurarnos de capturar algo